¿Por qué hacemos Retazos que Unen?

15 años consecutivos en la industria textil nacional, es un gran camino recorrido. Buscar nuevos desafíos constantemente para crecer como empresa y contribuir a la sociedad en su conjunto es uno de los principales objetivos para la empresa Vitnik. Para conocer un poco más sobre esta edición de “Retazos que Unen”, entrevistamos a Ramín Tovfigh Rafii, creador de la marca y Juan Nieto, socio y gerente general de la firma, quienes por segundo año consecutivo impulsan este proyecto de responsabilidad socio ambiental.

A continuación,  te invitamos a conocer un poco más sobre los objetivos del proyecto, los nuevos desafíos para la empresa y los resultados que esperan los dos empresarios con esta iniciativa.

Ramin Tovfigh, creador de Vitnik y Juan Nieto, socio y gerente general de la firma

¿Por qué este Proyecto en este momento de Vitnik?

Ramin: Desde los comienzos de Vitnik siempre nos propusimos nuevos desafíos y retos que nos permitan crecer no solo como empresa sino también como seres humanos. En este 2018, en el que cumplimos 15 años en la industria textil nacional, estábamos buscando un proyecto que representara nuestro espíritu, nuestros valores y nuestras ganas de crecer y aportar a la sociedad y a la ciudad donde nos desarrollamos como empresa.  

¿Qué objetivos tiene la empresa con este proyecto?

Juan: principalmente, nuestro objetivo es abordar una de las problemáticas claves en el futuro inmediato de la industria textil que es la sustentabilidad. Nos proponemos no sólo buscar formas para tratar los residuos textiles sino empezar a desarrollar una economía circular buscando y analizando la posibilidad de realizar productos a partir de estos residuos. Además, este proyecto como todo lo que hacemos en Generación Vitnik, busca fomentar el diseño y la innovación entre las nuevas generaciones de diseñadores.

¿Cuales son las principales dificultades que se les presentaron con este proyecto?

Juan: es todo un desafío para nosotros introducirnos en los sistemas de reutilización textil sobre todo teniendo en cuenta que hay muy pocos antecedentes en nuestro país y ninguna en nuestra ciudad. Cada paso que damos es de prueba y error buscando la mejor manera para poder cumplir con los objetivos. A su vez estamos involucrando a todo el equipo de la fabrica, jefe de producción, mesa de corte, recursos humanos… la idea es que cada uno de ellos pueda aportar desde su experiencia y así entre todos introducir este nuevo sistema de gestión de residuos en la empresa. 

¿Como fue el proceso para llegar a esta segunda edición de Retazos que Unen?

Ramin: Comenzamos buscando personas vinculadas a disciplinas que tengan que ver con la creación e innovación y que al igual que nosotros estuvieran buscando maneras de reducir el impacto de los desechos textiles. Fuimos conociendo diferentes propuestas, hasta que llegamos, gracias al poder de las redes, a Milena y Joel, dos estudiantes de diseño industrial. Ellos, en su proyecto de tesis, estaban trabajando con la utilización del scrap textil a través de una desfibradora que los procesaba para luego generar otro material. Como en nuestra ciudad no existía una máquina con esas características,  ellos mismos crearon una trituradora para lograrlo. Fue así que dimos comienzo al proyecto, con Milena y Joel fomando parte de nuestro Programa de Apoyo a nuevos talentos brindándoles infraestructura, experiencia y recursos para que profundizaran en el desarrollo de su máquina.

¿Qué futuro imaginas para la industria textil en relación a la sustentabilidad de los procesos?

Juan: la sustentabilidad es un desafío para todas las empresas en el mundo, muy compleja de abordar. No se trata solo de una cuestión de voluntad, es necesario investigar e indagar diversos procesos de producción para encontrar resultados rentables y verdaderamente sustentables a largo plazo. Retazos que Unen es una iniciativa fuerte en esta dirección. 

Ramin: personalmente, creo que la sustentabilidad es el desafío más importante que tienen las nuevas generaciones de diseñadores. En Vitnik deseamos que esta oportunidad para Milena y Joel, sea el inicio de un proyecto que a largo plazo se consolide y transforme la manera en que toda la industria textil de Córdoba gestiona sus desechos textiles. Espero que una vez finalizado el programa de apoyo puedan continuar su trabajo con el mismo compromiso y dedicación que hoy lo hacen. Es un orgullo estar trabajando junto a ellos.